lunes, 18 de febrero de 2013

Desert zone

Sólo arena y silencio son sufiecientes para agitarme y desdoblarme, dejar atrás la apacible "seguridad" y sentir las frias noches deserticas abrazando mi alma y tiñiendola de añil.

Salir de este apestoso campo de minas que es la ciudad y sus dignos habitantes, que a cada paso que doy me explotan en la cara, saludandome amablemente cuando apenas saben nada de mi.

Necesito el silencio y la calma del desierto y el metálico calor de ese sol del que no te puedes esconder que hace que el sudor y la arena que arrastra el viento apenas me dejen respirar. Necesito mirar al horizonte y ver sólo colinas de arena donde mis pies se hundan y me cueste andar y que al caer la noche, las dunas me obsequien con alguna rama con la que hacer un pequeño fuego con el que hacer menos gélidos mis sueños, y al despertar que el sol vuelva a brillar incesante para acompañarme de nuevo.


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